Liérganes es un destino de fantasía por su rica historia, arquitectura y leyendas. Su núcleo urbano Liérganes es un destino de fantasía por su rica historia, arquitectura y leyendas. Su núcleo urbano fue declarado de interés histórico-artístico en 1978 y refleja la prosperidad de la que disfrutó durante los siglos XVII y XVIII con su arquitectura clasicista. Si eres un amante de la mitología, a los pies de las colinas Marimón y Cotillamón, se encuentra la fascinante leyenda del Hombre-Pez, que añadirá un toque de misterio a tu viaje.
Por otra parte, en el casco antiguo (conocido como El Mercadillo) se pueden admirar casonas, palacios y capillas históricas. La gastronomía local es deliciosa, con sus carnes y pescados de río, quesos frescos y repostería (como los “sacristanes”). Para acabar el itinerario con un poco de cultura, cuenta con un museo-palacio de Elsedo en Pámanes, con su arquitectura barroca y torre octogonal.
Al anochecer, te recomendamos descansar en Los Prados 45, en el propio poblado de Liérganes. La restauración de la cabaña ha mantenido materiales tradicionales, reutilizando tablas, vigas y pilares de roble, y transformando puertas y ventanas en cabeceros y
espejos. Se encuentra en una finca de 9 hectáreas, con senderos que permiten recorrer bosques de robles, castaños, acebos y eucaliptos. Además, ofrece avistamiento de águilas, milanos y, si tienes algo de suerte, corzos.Escapada rural fue declarado de interés histórico-artístico en 1978 y refleja la prosperidad de la que disfrutó durante los siglos XVII y XVIII con su arquitectura clasicista. Si eres un amante de la mitología, a los pies de las colinas Marimón y Cotillamón, se encuentra la fascinante leyenda del Hombre-Pez, que añadirá un toque de misterio a tu viaje.
Por otra parte, en el casco antiguo (conocido como El Mercadillo) se pueden admirar casonas, palacios y capillas históricas. La gastronomía local es deliciosa, con sus carnes y pescados de río, quesos frescos y repostería (como los “sacristanes”). Para acabar el itinerario con un poco de cultura, cuenta con un museo-palacio de Elsedo en Pámanes, con su arquitectura barroca y torre octogonal.
Al anochecer, te recomendamos descansar en Los Prados 45, en el propio poblado de Liérganes. La restauración de la cabaña ha mantenido materiales tradicionales, reutilizando tablas, vigas y pilares de roble, y transformando puertas y ventanas en cabeceros y espejos. Se encuentra en una finca de 9 hectáreas, con senderos que permiten recorrer bosques de robles, castaños, acebos y eucaliptos. Además, ofrece avistamiento de águilas, milanos y, si tienes algo de suerte, corzos.
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