Diario palentino
Esta localidad canaria se asienta sobre el mismísimo borde de una cresta y parece que el menor soplo de aire pudiera desplazarla cientos de metros hasta el pie del valle. La carretera de subida al pueblo, que traza algunas curvas espeluznantes, es una de las grandes experiencias de conducción en Tenerife.
Masca está en el punto más remoto de la isla, la punta que sobresale hacia el Atlántico en el noroeste. Conserva un sorprendente aire agreste, con las olas rompiendo contra la playa volcánica, las montañas solitarias alzándose como gigantes y unas puestas de sol alucinantes. Una ruta recorre este tajo que, tras grandes desniveles y una complicada bajada, acaba en una playa de arena negra. La vuelta es más complicada y hay quien prefiere llegar a Masca en coche o en taxi y volver después al puerto de los Gigantes contemplando los maravillosos acantilados. Sus casas son una muestra atemporal de arquitectura tradicional canaria, aunque el pueblo fue devastado por un incendio hace unos años. Hoy está totalmente restaurado.
Su conjunto está considerado uno de los mejores ejemplos de la arquitectura románica de Cataluña. El castillo ha sido declarado monumento de interés nacional.
Nos sorprende su ubicación sobre la roca escarpada y un meandro del río Ebro, los árabes decidieron establecer la alquería, hoy casco antiguo, y el imponente castillo del siglo XII, coronando la peña, de origen andalusí, que fue transformada y ampliada por los caballeros templarios.
Para recorrer Miravet conviene dejar el coche abajo, junto al antiguo embarcadero Moli Salat, es también el lugar desde donde se obtienen las mejores fotografías, y subir a pie, recorriendo sus estrechas calles y dejándose sorprender por el encanto del casco antiguo. Cruzando por la Barca podemos contemplar la panorámica del pueblo entre el paisaje y un frondoso bosque de ribera.
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Los habitantes más famosos de la zona no son personas sino sus especies protegidas: aquí conviven osos pardos con urogallos cantábricos y lobos y, sobre todo, rebecos que viven entre los oscuros bosques de robles y hayas y los amplios prados. Un escenario coronado por cumbres majestuosas que la nieve cubre durante buena parte del año. Los bosques de Sajambre son espléndidos para visitar en cualquier época del año.
De los muchos caminos que atraviesan bosques y majadas, arroyos y prados, el más conocido es la Senda del Arcediano, que arranca del puerto del Pontón hacia Cangas y que unía unos pueblos con otros antes de que el desfiladero de Los Beyos se convirtiera en un tajo transitable por el hombre (se abrió entre 1864 y 1884 en el fondo del desfiladero)
Somaén está relativamente cerca de Arcos de Jalón, en una zona de roquedales arcillosos que podría considerarse un mini cañón del Colorado. Forma una especie de anfiteatro de casas rojizas a los pies de un castillo del siglo XI, hoy reconvertido en un exquisito hotel con encanto. El pueblo no es mucho más: estrechas calles y cuestas empinadas que invitan a pasear mientras se contempla el paisaje. Lo más llamativo es que casi todas las casas han sido rehabilitadas y muchas de ellas se han reconvertido en alojamientos rurales. La iniciativa partió de un arquitecto, responsable de la restauración del castillo, que compró además una docena de casas ruinosas y corrales en el barrio alto y creó unas casas rurales de lujo, con jardines colgantes y unas vistas espectaculares. El resultado es un conjunto rural armonioso, un tanto artificial, pero que siempre deja un buen sabor de boca.
El perfecto pueblo pesquero
Con una "orilla de coloridas casitas",Muros es conocido por ser "el perfecto pueblo pesquero gallego".
Con todo, la revista advierte que no debemos quedarnos solo con esta faceta, ya que nos perderíamos la mejor parte.
Y es que, más allá de su orilla, Muros esconde "uno de los cascos históricos mejor conservados de todo Galicia", nombrado incluso Patrimonio Histórico – Artístico, según recuerda la revista.
Destaca, además, el conjunto de "casas tradicionales, hórreos que aparecen de la nada y pequeñas ermitas" que el visitante podrá descubrir a través de sus calles empedradas.
Y para finalizar la visita, al final del pueblo se encuentra el molino de Mareas que, "construido a principios del siglo XIX, es el más grande de Galicia.
Correo Gallego
Tui, una localidad gallega fronteriza con Portugal, ha sido un enclave estratégico desde hace más de 2.000 años. Su historia abarca desde los asentamientos prehistóricos en las riberas del río Miño hasta su papel como capital del reino suevo y uno de los centros administrativos del Reino de Galicia. La ciudad ha sido testigo de numerosos eventos históricos, incluyendo la presencia de los pueblos galaicos y su importancia durante la época romana y visigoda. En la Edad Media, Tui se convirtió en un centro religioso y comercial, con una destacada comunidad judía y una fortificación defensiva que jugó un papel crucial durante los conflictos con Portugal y las invasiones francesas.
El casco histórico de Tui, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva numerosos elementos medievales, como las murallas defensivas, la Catedral de Santa María con su claustro gótico y la Capela de San Telmo, un ejemplo único del barroco portugués en Galicia. El barrio judío, con la sinagoga y la carnicería judía, destaca por su riqueza histórica. La ciudad también ofrece el Paseo Fluvial, que recorre la ribera del río Miño, y el Convento de las Clarisas, famoso por su dulcería y su pasadizo abovedado. Tui continúa siendo un punto clave del Camino Portugués a Santiago, reflejando su papel histórico y cultural en la región.
Tui es un encantador pueblo medieval y capital del Bajo Miño, conocido por su rica historia y su impresionante patrimonio. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, destaca por sus murallas defensivas, la Catedral de Santa María del siglo XII, y su bien conservado casco antiguo con calles empedradas y edificios históricos.
La localidad, situada al sur de la provincia junto al río Miño y conectada con Portugal a través de puentes, también alberga la Capilla de San Telmo y el Parque Natural del Monte Aloia. Tui es un importante punto en el Camino Portugués de Santiago y ofrece una gastronomía local destacada por sus pescados y mariscos del río Miño.
Historia
El Conjunto Histórico de Tui, el segundo más importante de Galicia, es un destacado ejemplo de ciudad medieval bien conservada. Antiguamente capital de una de las siete provincias del Reino de Galicia, su perfil distintivo destaca con la catedral fortaleza en lo alto y el puente internacional que conecta con Valença.
Las callejuelas, plazas y edificios históricos reflejan diversas influencias culturales. El recorrido por el casco antiguo de Tui, con su rica arquitectura y detalles históricos, es ideal para una escapada en familia. La catedral, con sus numerosas joyas arquitectónicas, es una parada imprescindible.
Lugares de interés
Tui conserva una rica herencia histórica y cultural, destacando como un ejemplo destacado de la Edad Media en Galicia. Su ubicación en la frontera con Portugal ha influenciado profundamente su desarrollo a lo largo de los siglos, marcando su carácter y evolución. Entre sus tesoros históricos se encuentra una de las juderías más importantes de la comunidad autónoma.
Uno de los aspectos más notables de Tui es su Conjunto Histórico-Artístico, que incluye calles estrechas y empedradas, monumentos históricos y un notable estado de conservación. El perfil distintivo de la ciudad, con la catedral en lo alto y el puente internacional que conecta con Valença, ha capturado la atención de numerosos peregrinos del Camino Portugués a Santiago.
La Catedral de Santa María de Tui, construida entre los siglos XII y XIII, es una fortaleza con murallas y torres almenadas. Además de su impresionante fachada y claustro, que alberga una colección heráldica desde los visigodos, la catedral alberga en su interior valiosos elementos como los coros barrocos y capillas notables.
El Museo Diocesano de Tui, situado cerca de la catedral, es otro importante atractivo. Es el único lugar en España que conserva y exhibe los sambenitos, amuletos usados por la Santa Inquisición para marcar a los herejes. Esta colección única destaca la influencia histórica de la Iglesia en la región.
El Convento de las Clarisas, también conocido como Las Encerradas, ha sido un monasterio de clausura durante más de 500 años. Este convento barroco es conocido por las rejas que simbolizan el aislamiento de las religiosas y por los pececitos de almendra, dulces típicos de la localidad. Un pasadizo abovedado conecta el convento con la parte alta de la ciudad y sus murallas.
La Capilla de San Telmo, dedicada al patrón de Tui, San Pedro González Telmo, es una joya del barroco portugués. Levantada sobre la casa donde vivió el santo, esta capilla destaca por su bóveda gallonada y frescos históricos, y es un importante punto de encuentro para los peregrinos.
El Paseo Fluvial, a lo largo del río Miño, proporciona una experiencia visual y recreativa impresionante. Este paseo, que conecta con el puente internacional hacia Valença, es ideal para caminatas y paseos en bicicleta. Con su mezcla de pasarelas de madera y cemento, ofrece unas vitas increíble del río y sus alrededores, incluyendo una playa, un parque infantil y la desembocadura del río Tripes.
OK diario
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Tramacastilla de Tena te espera con unos paisajes de ensueño. Enclavado en un paraje privilegiado, este pueblo está rodeado por las imponent...